La realidad de un adulto mayor con demencia: ¿cómo adaptarse a ella?

 

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En un blog compartido anteriormente le hablamos de cuándo es válido no ser completamente sincero con alguien con demencia, en donde abordamos que una de las maneras de brindar un mejor cuidado del Alzheimer u otras demencias, es comprender en dónde se encuentra su padre o madre y abrazar su realidad. 

 

Cuando se está al cuidado de un adulto mayor con demencia es muy común preguntarse todo el tiempo si está haciendo bien las cosas. Es muy común no saber cómo reaccionar cuando su padre o madre llega con usted y le pregunta o afirma cosas que no tienen sentido y muchas veces los familiares recurren a tratar de hacerles entender que lo dicen está mal y se genera una crisis entre los dos. 

 

Abrazar la realidad de un adulto mayor con demencia es una metodología propuesta por la experta en enfermedades cognitivas, Rachel Wonderlin, en donde sugiere que es mucho más fácil aceptar la realidad en la que vive su padre o madre a insistirle en que se adapte a la que vive usted día a día. 

 

Cuando usted hace lo que es verdadero para su padre o madre, está haciendo lo correcto. ¿Qué significa esto? En el cuidado del Alzheimer y otras demencias, cuando usted saber

 cuál es la realidad de su ser querido está listo para abrazar ese momento y saber cómo reaccionar. Ahora, ¿cómo lograrlo? Aquí le decimos cómo puede empezar. 

 

¿Cómo empezar a abrazar la realidad de una persona con demencia? 

 

Seguramente durante el tiempo que ha cuidado el Alzheimer o la demencia de su ser querido ha tenido muchas experiencias en donde no sabe qué responder o cómo actuar, ¿cierto? 

 

La experta en demencia Rachel Wonderlin ha compartido una experiencia que tuvo en 2015 con uno de sus residentes y nos es importante contársela a usted para que comprenda lo que es abrazar la realidad de alguien en el cuidado del Alzheimer. 

 

Esta es la historia: 

 

Un día uno de sus residentes con demencia inicial, llamado Paul, se acercó a la oficina de Rachel, señaló el teléfono y dijo que necesitaba pedir un taxi. Ella, en vez de alarmarse y negarle su petición, le preguntó para qué necesitaba el taxi y a dónde tenía que ir. 

 

Paul, sonriendo, le respondió que se iba a casar pronto, pero que necesitaba alistar todo para ello y necesitaba el taxi para comprar las flores, el pastel y las invitaciones. 

 

Paul en este momento era un hombre mayor de 80 años, por lo que evidentemente no tenía verdaderos planes de casarse pronto, pero esto no le importó a Rachel, pues una próxima boda era la realidad que Paul creía; esa era su realidad. 

 

La reacción de Rachel al escuchar la razón por la que el residente necesitaba un taxi fue sonreír y felicitarlo, además de preguntarle quién sería la afortunada de casarse con él. Paul le dio un nombre mientras sonreía muy felizmente y le dijo que ella era la mujer más hermosa del mundo. 

 

¿Qué fue lo que pasó? Paul distrajo completamente su urgente necesidad por pedir un taxi y comenzó a hablar sobre la mujer que amaba y después la conversación se tornó a preguntas del residente hacia Rachel sobre su estado civil. 

 

El tema del taxi no volvió a surgir y en vez de crearle una negativa al residente al decirle que no se le podría conseguir un taxi ni que tampoco se casaría, se abrazó su realidad. 

 

Ahora, ¿qué hubiera sucedido si el tema del taxi hubiera continuado? Se tendría que continuar aceptando la realidad del adulto mayor con demencia. Rachel Wonderlin aconseja usar su pequeño truco llamado “Retraso, retraso, barricada, retraso”. 

 

Algunas de las afirmaciones que pueden hacerse para atender este caso mediante este truco son las siguientes: 

 

  • Paul, comamos aquí primero y luego llamaré al taxi, ¿de acuerdo? 
  • El clima no luce muy bien, ¿podemos ir mañana? 
  • Los taxis siempre se retrasan, ¿qué tal si comemos mientras esperas? 

 

Esto no debe confundirse con “seguirle el juego” a un adulto mayor con demencia, si no comprender en dónde se encuentra su realidad y saber adaptarse a ella para brindar un mejor cuidado y evitar crisis en su persona. 

 

Negarle el taxi no hubiera desencadenado nada bueno… y eso es algo que en el cuidado del Alzheimer es muy importante de comprender, pues ayuda a no generar sentimientos o emociones negativas que alguien con deterioro cognitivo ya no sabe manejar. 

 

Si usted como familiar y cuidador de un adulto mayor con demencia se encuentra en esta situación, comience por hacer simples preguntas para entender qué cree que está pasando su padre o madre. Con base a las respuestas, usted podrá determinar cómo abordar los cuestionamientos y distraerlo de forma positiva. 

 

Si desea que su padre o madre con demencia reciba una atención especializada y cuente tanto con tratamientos para el cuidado del Alzheimer y viva en una comunidad segura y adaptada a sus necesidades, lo invitamos a conocer nuestra casa de retiro de Belmont Village. 

 

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