¿Cómo puede un cuidador de un familiar con demencia mantener su salud física y mental?

Atención física y emocional a cuidadores de adultos con Alzheimer

Atención física y emocional a cuidadores de adultos con Alzheimer

La depresión de los cuidadores de un adulto mayor con demencia, es real. Esta se va manifestando poco a poco y puede ir causando estragos en la salud física y mental de la persona responsable. Por ello, en el cuidado del Alzheimer, es importante que los cuidadores también vean por sí mismos para tener una buena calidad de vida y, a su vez, puedan brindar una buena atención a la persona enferma.

Es posible pensar que al cuidar a un adulto mayor con demencia la atención y cuidado sólo deben ir enfocadas hacia él o ella, esto no es del todo cierto. Si se hace cargo de su padre o madre con alguna enfermedad cognitiva, usted también debe priorizar su salud mental y física.

Si en estos momentos usted se encuentra con signos de posible fatiga de la compasión, problemas físicos y/o emocionales, esta información se concentrará en las formas en que puede ir aliviando sus síntomas tanto físicos como mentales para recuperar su calidad de vida.

Pero antes de eso, analicemos algunos sentimientos y/o afecciones que podría estar pasando, los cuales, le pueden servir para detectar si algo anda mal con su salud.

 

Signos negativos más comunes de los cuidadores en el cuidado del Alzheimer

Ya hemos ahondado anteriormente sobre los efectos físicos y mentales negativos de los cuidadores. Además, se ha destacado que, según algunos estudios, la depresión del cuidador es un factor de riesgo importante asociado con un mayor uso de la atención médica por parte de quienes viven con demencia.

Pero, ¿cuáles son exactamente los efectos físicos y mentales que sufre un cuidador al hacerse cargo de un adulto mayor con demencia?

Los síntomas más comunes son los siguientes:

  • Problemas para conciliar el sueño (o, contrario, dormir más)
  • Cambios en el apetito
  • Menos energía de la habitual
  • Sentir menos interés en aspectos de la vida diaria
  • Tener una sensación de estar “al límite” todo el tiempo
  • Tener sentimientos de culpa o inutilidad
  • Comenzar a tener pensamientos suicidas

En el caso de la fatiga de la compasión, los sentimientos como el miedo, la ansiedad, el estrés, la desesperanza; además de los problemas físicos, forman parte de su vida y lo han ido consumiendo poco a poco.

Todos estos síntomas son señales de una posible depresión. ¿Reconoce alguno de los signos? Puede que, en su cuidado del Alzheimer, su mente y su cuerpo ya comienzan a pedirle atención y ayuda.

 

¿Cómo manejar la depresión del cuidador de un adulto mayor con demencia?

La influencia básica de la depresión de un cuidador afecta a la persona a la que cuida; esto es innegable. Por lo tanto, como cuidador de un adulto mayor con demencia, debe priorizar su autocuidado y atender sus propias necesidades.

Algunas formas de ayudarlo a mantener una mente y un cuerpo sanos son las siguientes:

  • No pierda contacto con las personas que le importan; esto incluye a sus amigos, colegas, vecinos o mismos familiares. Usted necesita una red de apoyo que le brinde sostén cuando lo necesite.
  • Regálese un tiempo al día o a la semana para realizar algún pasatiempo que disfrute; ¡Termine ese rompecabezas! ¡Salga a tomar un café con esa amiga que no ve hace tiempo! Usted también merece (y necesita) tiempo para relajarse y distraerse.
  • Cuide su alimentación, una dieta sana y equilibrada le permitirá tener una mente y un cuerpo llenos de energía y mejores ánimos.
  • No descuide su cuidado físico; puede que ya no tenga tiempo para ir al gimnasio, pero sí puede darse el tiempo de salir a caminar o correr. También puede hacer ejercicio en casa mientras su padre o madre descansa.
  • Reúnase o hable con personas que viven una situación similar; hay muchos grupos de ayuda en internet de los que puede conocer a más gente que comprenderá su sentir y encontrará un alivio y desahogo.
  • No tema en pedir ayuda a otras personas; esto puede ir desde hablar con su familia para que haya más gente a cargo de su padre o madre o el considerar una casa de retiro especializada.

Sabemos que esta lista es limitada, pero es solo para brindarle algunas ideas de cómo cuidar su salud física y psicológica; además de recordarle que, en el cuidado del Alzheimer, usted también debe priorizar sus necesidades.

Puede ser que su horario varía mucho debido a las necesidades de su ser querido con demencia, pero piense lo que puede hacer con diferentes cantidades de tiempo; 15 minutos, media hora o más, harán una gran diferencia.

 

Belmont Village: la casa de retiro especializado para el cuidado del Alzheimer

 

Sabemos que considerar que su padre o madre con algún daño cognitivo viva fuera de casa no es una decisión sencilla, pero es vital que, cuando los cuidados de su familiar con demencia lo han sobrepasado y ya está empezando a dañar su propia salud y bienestar, es tiempo de pedir ayuda.

Si usted no se encuentra bien física y emocionalmente, no podrá brindar la atención que su ser querido requiere y las consecuencias de que un adulto mayor con demencia no sea cuidado por expertos pueden ser muy graves.

Por ello, la alternativa más viable es que usted permita que su padre o madre reciba atención en una casa de retiro especializada en el cuidado del Alzheimer. En Belmont Village contamos con personal médico y de cuidado para brindar la calidad de vida que su ser querido merece.

Lo invitamos a conocer nuestro hogar para que compruebe por qué somos la residencia más exclusiva en México. Además, podrá conocer a detalle nuestros programas de memoria, con los cuales su padre o madre con demencia tienen la oportunidad de prolongar sus recuerdos y salud.

 

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